Nuestra técnica, tiene que ser la más fuerte.
Nuestra fuerza, superar al más fuerte.
Nuestra energía interior, superior a la de todos.
Nuestra percepción, la más refinada.
Nuestro deseo mejor cada vez, mayor que el de todos.
Nuestras ansias de superarnos cada día, la más fuerte e inagotable.
Nuestra búsqueda en lo esencial, la más profunda.
Nuestro fanatismo en lo que hacemos, total.
Nuestra entrega al objetivo, con todo nuestro ser.
Justo Gomez