Dentro de un alma absolutamente libre de pensamientos y emociones ni siquiera el tigre encuentra espacio para clavar sus fieras garras.
Si la misma brisa pasa sobre los pinos en la montaña sobre los robles en el valle; ¿Por que dan un sonido diferente?
Ningún pensamiento, ninguna reflexión, perfecta vacuidad; sin embargo dentro algo se mueve, siguiendo su propio curso.
El ojo la ve, pero las manos no pueden apresarle la luna en la corriente.
Nubes y brumas son transformaciones medioambientales por encima de ellas, enternamente brilla el Sol y la Luna.
La victoria es para aquel, que incluso antes del combate. No tenga pensamientos sobre si mismo, y que more en la no-conciencia del Gran Origen.
Un sacerdote taoísta