En situaciones de agresión múltiple, siempre hay que tomar la iniciativa del ataque y dirigir éste contra el líder o el más fuerte del grupo. Esto provoca un desconcierto inicial que debe ser aprovechado con ventaja por el asaltado.
Quien da primero, da dos veces.
En la lucha contra varios atacantes hay que moverse de tal manera que el líder siempre quede entre tú y los demás.
Maestro Matsumura